lunes, 25 de abril de 2011

Preludio

Este mareo, mis sueños no computables, las llaves sonando, los ojos que arden, el vacío instantáneo seguido de una fuerte corriente de sangre, el calor en la cara, estas falsas ganas de llorar, esto que ya no siento.

Ya no te siento, niño triste, hombre inexistente. Muérete por favor y yo seré patética, desechable y olvidable por siempre en una memoria que ya no estará en nadie.

2 comentarios:

  1. suena como a depresión mi niña... que paso

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  2. Primer párrafo cotidiano.
    Segundo párrafo pasivo y discreto. Y no importa.

    Todo el texto es un preludio a una despedida MUY tardía. No es depresión, es una depresión del pasado que no ha sabido curarse como debe ser.
    Después de todo las despedidas pueden ser lo menos triste :)

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