Dos judíos
Un viaje en Greyhound
Tres piercings
Dos libros de Borges
Una explosión parcial de magia
Un dibujo sin terminar
Diez libras que perdí y algunas de ellas recuperé
Un viaje a Mexico
Decidir vivir en Nueva York después de vivir dos años en Nueva York
Seis sesiones de boxeo
Un paisa
No hay estimación de los kilómetros caminados sólo por caminar
Muchas horas en Washington Square Park
Una semana sin ser capaz de dormir en mi propia cama
Three pints of ice cream
Muchas noches sin dormir bien
Mucha poesía
Muchísimas pesadillas
Cientos de líneas de código
Tres sesiones de emergencia con el psicoanalista (!)
Mucho sonreírle al francés del carrito de comida
(El nudo en mi cabeza estuvo ahí siempre)
Una única línea de tiempo
Al menos dos infinitos
Si al infinito le restan infinito sigue siendo infinito (qué solitario es el infinito).
El mundo (aquel que consiste en el complemento de ese otro mundo infinito que nos contuvo) se abre ante mis pies,
libre y solitario.
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