domingo, 15 de noviembre de 2009

Noviembre

Buenas noches, días, de los que sólo yo recuerdo, de los que sólo yo sabré guardar en una memoria inútil.

Buenos sin sentidos tenga usted hoy, espero no sean muy evidentes y pueda estar tranquilo dentro de lo posible, espero no tenga recuerdos que lo perturben, espero no haya tenido sueños en los que se cuestione toda su identidad, espero nadie le haya recordado el peor dolor de su vida.

Espero esté usted estable con usted mismo, espero haya cumplido todas sus metas para este año. Espero esté tan alcoholizado que a estas alturas nada de eso importe.

Ni promesas rotas, ni canciones que aún no dejan de doler, ni sueños que por nada del mundo se quieren ir. Ni ese sentimiento raro al verse en un espejo. Ojalá nada de eso importe y sea usted el autómata más feliz del mundo.

No llore, joven idiota, que su identidad es lo de menos, y sus preguntas no importan. No llore porque igual nunca va a saber qué fuerza maldita es la que motiva a los otros seres humanos, nunca va a saber nada de fuerzas malditas.

Duerma y rece al dios caicediano para que todo se convierta en una sola orgía de arte, en una sóla búsqueda de algún placer que no duela tanto como buscar algo de verdad entre tanta ¿mentira?

Me voy a no entender. Los espero con un dolor que entre todos podemos asesinar, y con un sueño que de verdad, de verdad, nunca piensa dejar de aparecer....

Feliz noviembre.

1 comentario: