miércoles, 17 de abril de 2013

Palabras sobre él


Directora de su Tesis de Doctorado:

"He querido a Gerardo muchísimo, desde que le conocí me pareció la persona más buena, más encantadora, más positiva, más generosa, con más ansias de saber, más entregada a las causas en las que creía, más sincera y más puramente matemática que he conocido en toda mi vida. Yo le quería muchísimo, lo repetiré mil veces. Supongo que para vosotros, que trabajabáis con él a diario, será una pérdida irreparable. Descansa en paz, Gerardo.

Nos has dejado huérfanos."

Amigo y colega:

"Quiero recordar a Gerardo como un sembrador de ideas, sueños, ilusiones, quimeras, utopías…

Entre sus sueños hechos realidad, está el programa de Doctorado en convenio con la Universidad Politécnica de Valencia, España, el cual gestionó y desarrolló y más importante aún, él tuvo el coraje suficiente para asumir el papel de estudiante. En el marco de este programa, nos graduamos aproximadamente doce doctores y se beneficiaron la Universidad Eafit, UTP y UdeA. También, fue gestor del actual programa de Ingeniería Matemática, el cual lo llenó de orgullo y satisfacción.

Recuerdo, una semana antes de verlo partir, escuchar de viva voz sus palabras cargadas de emoción y logré sentir vibrar su alma, cuando decía con vehemencia: este programa era lo que yo quería y me alegra saber que está reflejado en mi hija Sara.

Gerardo vivió la vida con intensidad, como debe ser, desde ocupar puestos de trabajo ordinarios hasta los más altos, ser un estudiante en condiciones de aprendiz, un profesor activo hasta sus últimos días y un Padre a cabalidad. Pero lo más importante que quiero destacar es que recogió la cosecha de lo que sembró, como debe ser, porque la vida no se queda con nada.

No es común encontrar personas con la mente alta y los pies en la tierra, Gerardo era uno de ellas, por eso me siento afortunado.

Recuerdo a Facundo Cabral y quiero decirle a su familia, que Gerardo no murió, se mudo a otro sitio, se nos adelantó, porque para allá vamos todos."

----

Palabras sobre él, intentos de seguir la vida sin olvidarlo - ya van a ser once meses, y pronto un año. El tiempo no tiene sentido (peor: tiene un solo sentido).

No hay comentarios:

Publicar un comentario