miércoles, 17 de marzo de 2010

Green eyes (8)

Acabo de sentir escalofrío. No se si de felicidad.
No se de qué. Tal vez sea sólo la música, o lo raro, de lo frenéticos que han sido estos tiempos.
No, no quiero creer en el destino.
Creo en la música que oigo, y en las endorfinas. 
Comparto mi felicidad y estas ganas de cantar y silbar y caminar con la cabeza muy muy en alto.

jueves, 4 de marzo de 2010

This river is wild

Run for the hills before they burn, 
Listen to the sound of the world and watch it turn


Da vueltas y vueltas y vueltas en mi cabeza.
No se nada, de verdad verdad no se nada. Si me preguntan lo único que se es que la naturaleza es hermosa. Hermosa y sabia, y nosotros unos babosos.

Por eso estas ganas de unas palabras que no recuerdo, un suspiro y saber que, águilas o gallinazos, la vida tiene un curso y nada qué hacer. Es hermoso e imposible no nublarse la vista al pensar en esas cosas. Tantas palabras que no recuerdo. Tengo un profesor y al parecer algo de talento. Mal no vendrían unas clases de álgebra para comunicadores.

Mucho cemento, poquito color, música y naturaleza.

sábado, 27 de febrero de 2010

Se mueve el mundo

Doy una vuelta al sol, mucha mierda por todas partes.
Feliz día, el universo se movió con epicentro el lugar a donde ibas a ir.
Sólo espero que estén bien, amigos.

martes, 23 de febrero de 2010

Hablo de mí

¿Por qué? Porque es mi blog y hago lo que se me de la gana con él. Y lo comparto, así como comparto mis sentimientos de vez en cuando y qué importa, si el aprendizaje es que no importa si al otro le importa o no.

Sí, mi peor defecto y mi mejor cualidad es que soy sensible. Y por sensible es que soy muy bruta y algo inteligente. De vez en cuando. Por eso hablo sin pensar -cada vez menos- y me quedo atontada con cualquier atardecer, sólo por el hecho de que la luz entre por mis ojos, así se siente. Luz.

Depronto lo mío no son las matemáticas. Depronto tampoco es dibujar cosas y gente. Extraño hacer eso, pero ya ven, no es sino cuestión de una emoción fuerte y ahí me tendrán, preguntándome por qué no hago eso por el resto de mis días y por qué generalmente son tan frenéticos, tan estresados, con tanto dolor de espalda, tembladera y encima de todo rinden tan poquito.

Tengo varias personas a quienes admirar, puede que olvide a alguien y siempre hay espacio para anexos. Pink -sí, Pink- es la reina porque actúa tanto como mala, que todos terminamos por creer que de verdad es así. Ella es mala y las niñas tienen el poder, por eso la quiero. Alanis Morissette es una mamasota porque acepta y trata tan bien cualquier tipo de sentimiento (sin mencionar que está lejos lejos de ser el prototipo de mujer que tanto detesto -y envidio-). Un par de profesoras de la universidad. Son matemáticas y saben de la vida. Mucha gente del mundo académico, eso sí. Tanta gente que ha influído. Una profesora que siempre será heroína, por motivarme y creer en mí, y después de todo todavía tener ideas de a dónde cree que puedo llegar. Siempre admiraré a quienes enseñan, a quienes hacen arte y a quienes creen, that's it. Por fin puedo decir que admiro a los físicos y a los matemáticos. Admiro a quienes hacen algo por el ambiente.

Digo muchas palabrotas. Ahora es evidente que hablo mucho de mí misma. Amo el frío pero soy increíblemente poco tolerable a él. Chocolate muy bueno y en no grandes dosis. Café sin azucar, así es que es. La gente se necesita, pero todos pasan, así es, no me gusta pero así es y si lo repito lo creo. Muy en el fondo tiendo a pensar lo peor de quienes se acercan pero amo ayudar a quien no tiene nada que ver conmigo. Me gustan las mañanas aguevadas con gusto a tinto y humo de bus que pasé en el consultorio matemático, podría hacerlo mucho tiempo. Sobra decir (porque yo digo lo que quiera y esto es mi blog) que tengo un Andrés Caicedo en el útero (donde duele y da frío la vida) y grita cuando se le da la gana.

Toda mi infancia fue de colores y princesas. Qué desilusión fue ver cómo son las princesas ahora. Odio las princesas, tanto, tanto, que a veces me averguenzo de haberlas pintado y haber jugado tanto con ellas. Sarcasmo, bring it. Humor negro es genético. Hoy descubrí que bien podría dejar de comunicarme con mucha gente y en nada influiría, seguimos sin aportarnos. Sueño con tener muchos piercings en las orejas, y algún día llevarme bien con mi pelo. (I have a dream....)

Mi primer beso fue a los 11 años y por eso mis amigas de infancia todavía han de pensar que soy una puta. (Dicho sea de paso, eso tampoco lo perdono). He tenido bastantes historias que no duran, un par que duraron, y otro par de heridas de guerra, una que va desde la mitad de la cabeza hasta la mitad de la existencia, pasando por sitios dolorosos, recordando y queríendome quitar las ganas, tantas veces que ya no sé. Por eso también mis amigas piensan que soy una puta, porque ellas duran años y años con novios y novios que las aman, las idolatran y las adoran, y yo no he podido, por eso, porque para ellas soy eso. A mi modo de ver, lo que cuentan son las heridas y el aprendizaje. No hay dolor en vano... Espero. También espero que el karma exista, o lo que sea, espero reirme de muchas cosas en el futuro, cuando muchos de mí también se rían.

Qué falta? Pubertad en conciertos con tenis rojos, la mojiganga, 911 y todo el tiempo soñando con un concierto de Blink o de The Ataris (el año pasado se cumplió, como muchas cosas que se cumplieron cuando no había ente para disfrutarlo). Tengo idea de qué quiero con la vida pero mi mamá -de ojos amarillos- me enseñó cierta versión del Principio de incertidumbre que no me dejará hacer ningíun tipo de afirmación. Amo bailar aunque soy un petardo para hacerlo. Calle 13 es una idea brillante y una mejora perversa para la humanidad. No se si volver a la batería o enterrarla para siempre, como los para siempres que no existen. Mi papá es el mejor maestro que he tenido.

Estas son mis mil líneas, que escribo porque sí, porque quiero, me gusta y nadie que no quiera saber de ellas lo va a hacer. Porque amigos no hay amigos y nadie escucha, porque esto no es literatura pero qué importa, ni siquiera es la mitad de lo que soy (supongo...y espero), ni nada. En realidad debería estar estudiando.

martes, 16 de febrero de 2010

Clarividencia

Las abejas vienen a morir.
Sentir escalofrío nunca deja de sorprendernos.

viernes, 22 de enero de 2010

911 underwater

Estoy ciega, y de vez en cuando veo debajo del agua.
Juego con una pelota por horas me comienzo a congelar. Madrugo, me muevo, soy todavía una generala. No es que esté muerta. Sólo ciega.
(Estoy en un concierto tengo 14 años y tenis rojos. Hay mucha gente dando vueltas y ahí estoy. Canto y hay sudor, vapor, gente. Mírame sin miedo a perder, pronto dejarás de reír, pues ya me toca a mí )

miércoles, 20 de enero de 2010

Para Andrés

Ayer te busqué sólo porque sí.

Hace dos semanas te dibujé tarde porque era del caso (la señora que organiza te manchó y ahora tengo que volver a eso).

Ayer compré un libro tuyo sólo para lucrar a los tuyos por tanto haberte leído y releído gratis. Para tenerte a las 2 am cuando te necesite para tirarme en un rinconcito a necesitarte.

No sé... No es algo raro, sólo que te conocí cuando todos lo hicimos, en un descanso en el colegio, en la biblioteca, en el baño, esperando que comenzara mi clase de batería y comiendo papitas grasosas. Así y todo, 6 años después, te quedaste, y no se si es porque seas el escritor suicida y por eso te conocí, es probable, eso es publicidad barata.

En todo caso te necesito alguna vez, como el caos o acaso algo de desorden en la imaginación. Ya somos cobardes y crecemos, no somos productivos: Todos tus miedos.

Te dibujo y ya tengo dónde re-leerte.
Ven a visitarme :)

lunes, 18 de enero de 2010

Cosas que quiero

El cómic de Persépolis
Persépolis II
Incubus live at Red Rocks
Muchos colores
Acabar de una vez por todas con el acné y todos sus vestigios
Vida eterna para mis papás
El don para ser una diosa de la programación
(Una máquina del tiempo)
Otro piercing en la oreja izquierda -o derecha-
Que de una vez se acabara el gusto que me queda por la carne
Algo de tranquilidad....

Todo eso o algo de motivación y disciplina y pasión.
Sería mejor :)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Supplies

Voy a escribir toda la noche. No se de qué. Tal vez no sea toda la noche.

Dibujé una mujer de ojos grandes para la profesora que sabe de la vida.
Dibujo un joven vigoroso para un amigo que aún no comprendo.
Escucho mi música.
Me dicen que vuelva a empezar, eso me gusta cuando es una hoja en blanco que se llena de lápiz y borrador y hay que borrar desde el principio, como Andrus con sus algoritmos. Pero qué voy a saber, ahora estudio a lapicero y tachones. La hoja en blanco exponencial x cuadrado está guardada en el baúl prohibido, donde debe haber uniformes calzoncillos diarios perfumes cartas princesas cisnes murciélagos castillos mariposas Andrés pasado manías y una cartuchera de colores con telarañas, mentiras y un agujero negro de amor universal.

Tal vez en el baúl hay cosas más complejas y decido que este blog como lo conozco morirá con este año -de Victoria y Soledad-. Tengo un globo plateado de estrella y todos los rencores que pueda usted imaginar. Un libro de álgebra lineal esperando desde hace meses esperando.

Tengo varias faldas como para ir a Carlos E a ser bohemia. Tengo audífonos puestos y no escucho nada. Hay un rincón que se va llenando de dibujos paraconsistontos y seguramente más auto compasión de la cuenta (hace rato no veo a Xara la princesa guerrera que comía carne cruda y andaba por encima de lo que fuera ... ..... ......)

Hay muchas escuadras, tengo colores, pasteles, carboncillo (una regla que dice Ingeniería Matemática y probablemente fue arma en un ataque mortal). Tijeras, transportadores, cinta, colbón y me propongo contar mis libros. Por supuesto San José, Batman, Einstein y Kurt Cobain quieren participar de este desorden vespertino.

Calculadora papeles basura felicidad orgullo decepción y fijador artístico. Un salero con un piercing. Hay un ipod morado -no color naranja- y una guitarra a pedazos. Unas baquetas que dan vergüenza, planes de otra gente de estudiar en EAFIT. Agendas y probables hojas arrancadas de días olvidados -estudia en eafit-.

Tengo un corazón grandísimo con un agujero negro como el de un estómago a las 3 de la mañana. Hay lápices pequeños y hojitas con cosas para recordar mapa mundi en el suelo -"Podés llegar hasta donde querás" (pero las torres del Paine se posponen por otros 19 años)-

Flores y elefantes de papel, una amiga desde hace 10 años. Un mapa más y, por qué no? Una línea del tiempo, para que no nos engañemos. También hay limpia tipo y si acaso eso es reconfortante.

Una colcha de retazos que se llama 'Sueños' y no tiene sentido alguno. Hay muchos embarazos sin padre, idas al colegio, peleas sin fin, muertos y guerrilla -fuerza aérea estadounidense-. Uno que otro (des)amor desnudo diciendo mentiras y un viaje a Alemania. Hoy estoy vestida de fiesta.

Mañana de hielo.
Pasado mañana de indiferencia alcoholizada.
El sábado de rockstar amistosa
El domingo de distante

No olvidemos el corazón rojo que cuelga y al monstruo que dañó la navidad. Rencores y yo a dormir. Fijador artístico y sonreímos todos :D

martes, 24 de noviembre de 2009

Insomnio

¿Por dónde se empieza?
Ya se, por la música se empieza.

Noche larga, interminable, con calor, con frío, arañas por todas partes y no las veía. Odio cierto tipo de desorden. Miedo, miedo, miedo, rencor y exceso de google earth y wikipedia.

Rocco también estaba como loco porque miro al cielo mucho rato, no se cuánto. Rocco es demente.

6 am y decido anunciar esto, sólo porque eso es lo que se hace. Alguien de mi pasado me habla y es irónico porque la noche fue dedicada a pensar en cuánto rencor tengo hacia ellos...todos ellos. Es raro, feliz. Raro.

Camino por la Universidad. Hace frío y ya estamos solos. Visito a mi profesor y me dice saber que puede exigirme más que a los demás. Eso me hace feliz y me inspiro. Hay algo en quienes enseñan... Que me hace querer vivir más, no lo se bien, no entiendo.

Camino más (esta canción es muy romántica, odio eso -No, I don't-). Voy al lugar donde pasé 10 años de mi vida. Saludo al arbol del nudo, al baño eterno donde lloraba sólo porque sí, al espejo donde me veía... Ahora lo recuerdo. Despeinada, con las medias más abajo de lo normal. Estas piernas de pollo, el buso largo y desordenado, con algún accesorio nerdo que no ayudaba tampoco en nada. Soy yo...

Y entre todo esto... Mis profesores y acá es cuando vuelvo a lo de toda la vida y no se ni describirlo. Es el hecho de dedicarse, de comprender, de sufrir con la otra persona. Es tener la capacidad de transmitir pasión. Ahora siento gratitud, y mi maestra que siempre ha estado ahí, y que no se por qué dice cosas sin saber, pero le creo. Tal vez sí es verdad que voy a llegar lejos, y tal vez sí tiene razones para estar orgullosa. Yo tengo razones para tener gratitud eterna.

Me quedo, tal vez escondiéndome por un rato en el salón de los matemáticos. Camino, entiendo, no entiendo. Amo a Rocco porque está demente pero es una dulzura.

Tarde y noche con amigos. Buñuelos y natilla. Música como en los viejos tiempos, empezar a tener razones para recordar, y siempre las hay para risas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Noviembre

Buenas noches, días, de los que sólo yo recuerdo, de los que sólo yo sabré guardar en una memoria inútil.

Buenos sin sentidos tenga usted hoy, espero no sean muy evidentes y pueda estar tranquilo dentro de lo posible, espero no tenga recuerdos que lo perturben, espero no haya tenido sueños en los que se cuestione toda su identidad, espero nadie le haya recordado el peor dolor de su vida.

Espero esté usted estable con usted mismo, espero haya cumplido todas sus metas para este año. Espero esté tan alcoholizado que a estas alturas nada de eso importe.

Ni promesas rotas, ni canciones que aún no dejan de doler, ni sueños que por nada del mundo se quieren ir. Ni ese sentimiento raro al verse en un espejo. Ojalá nada de eso importe y sea usted el autómata más feliz del mundo.

No llore, joven idiota, que su identidad es lo de menos, y sus preguntas no importan. No llore porque igual nunca va a saber qué fuerza maldita es la que motiva a los otros seres humanos, nunca va a saber nada de fuerzas malditas.

Duerma y rece al dios caicediano para que todo se convierta en una sola orgía de arte, en una sóla búsqueda de algún placer que no duela tanto como buscar algo de verdad entre tanta ¿mentira?

Me voy a no entender. Los espero con un dolor que entre todos podemos asesinar, y con un sueño que de verdad, de verdad, nunca piensa dejar de aparecer....

Feliz noviembre.

sábado, 17 de octubre de 2009

Persépolis


Llora la urraca y llora por ahí otras 4 horas y pelea consigo misma. A la una de la mañana ve las estrellas desde el Atacama. Es una tranquilidad absurda, como que por fin se enloqueció.

Dos días seguidos de trabajo después, está el colegio, lugar donde a todos se nos queda un pedazo de vida sólo porque allá vivimos tanto...tanto. No lo recordaba, con sus pasillos largos, la oscuridad, el calor, el frío, las mariposas horribles, las montañas al fondo que todas las mañanas salías a mirar. Monjas y apariciones miedosas.

El árbol frondoso redondo grande debajo del cual tirabas piedras con tu amiga incomprensible. El árbol que mirabas cuando sólo había un nudo grande y definitivo en tu cabeza. Ahora hay un óleo para eso, y debería estudiar algo con topología sólo porque hay nudos. (La gente de google al parecer no sabe qué es topología... ni qué es google, eso sí es raro).

Los laboratorios que daban sueño. El baño del segundo piso donde siempre te metías a llorar cuando no aguantabas, o porque ese siempre ha sido tu hobby. Tenías tu huequito propio. Profesores como apariciones recordándote por qué la ciencia y por qué no otra cosa, profesores diciéndote que nadie es indispensable, enseñándote a vivir música, profesores haciéndote apasionar sólo porque así debería ser siempre, gente que siempre te apoyó, a quienes le debes mucho de lo que sos ahora....

Lugar que de vez en cuando se pasa por tus sueños, pesadillas, recuerdos. Los partidos de fútbol a los gritos los viernes por la tarde. Felicidad conjugada en pasado cuando es pasado.

Jugar otra vez a los gritos, sudar la camiseta con un CINCO y los shorts que por boba tienen el 38 del equipo de basket. Un poquito de amistad como si no hubieran pasado dos años ya, sin exageraciones, sin emotividades, como si nos siguiéramos viendo todos los días, negociando tareas, peleando por bobadas, haciéndome el tortugazo, diciéndoles quién sabe qué cosas porque, aceptémoslo, a veces soy sádica, siempre masoquista.

Aceptar que debería pasar tiempo a solas con la urraca, le pongo pijama y la invito a ver una película conmovedora. Es raro cuando pasan esas cosas, y misteriosamente feliz. Preferís a partir de ahora enfrentarte, al menos hasta que termines otra vez con rabia y sin poder perdonar a nadie.

Así es.